Hoy no es posible imaginar la
industria de la confeccción sin telas sin tejer. Se utilizan como entretelas
entre el tejido exterior y el forro. Chaquetas, blusas, vestidos, abrigos y
cuellos de camisa mantienen su forma original gracias a las telas sin tejer después de
innumerables lavados domésticos o industriales. La industria peletera las utiliza como
forro en bolsas y maletas. Y también en el calzado. En el hogar los trapos de tela sin tejer
son insustituibles. En la industria las telas sin tejer se utilizan para filtrar y aislar
y para aplicaciones médicas se convierten en apósitos y vendajes. En el quirófano doctores y
enfermeras trabajan con guantes, gorros y mascarillas esterilizadas y los pacientes se cubren
con tallas, todo de tela sin tejer.
En la higiene personal, los pañales que mantienen secos y confortables a los bebés son de
telas sin tejer. Y fuera, en el campo, las telas sin tejer protegen las plantas
jóvenes de parásitos y del frío, mientras que, como "Geotextiles" separan las
capas de tierra y de materiales. Tanto las moquetas como los recubrimientos interiores preformados
de los automóviles y las telas asfálticas llevan un soporte de telas sin tejer.